Querido hijo:
Tienes toda la razón cuando dices que la mente humana no está capacitada para entender todas las respuestas, sobre todo aquellas que no tienen relación con la materia, que están fuera del espacio conocido o que no pueden ser medidas con un reloj de tiempo porque su medida siempre es “ahora”.
Sé de tu afán por saber y
conocer que hay al otro lado de la vida, pero…, contesta una pregunta, ¿para
qué te serviría ese saber?, ¿tú crees que conocer las actividades que realiza
el alma cuando se encuentra en el espacio “entre vidas”, sería de utilidad para
tu trabajo en la materia?, ¿te ayudaría a tener más paciencia?, ¿cambiarían en
algo tus terapias?, ¿cambiarías la receta de los garbanzos?
Voy a contestar, por ti, esas
preguntas: No te serviría para mejorar en las actividades que realizas en la
materia. Entonces, si no lo vas a entender y no te va a ser útil, ¿para qué
insistir? Olvida el tema y enfócate en lo que, además de conocido, es
imprescindible para tu crecimiento y tu desarrollo espiritual.
Conociéndote como te conozco sé
que has hecho una pausa después de leer: “que te enfoques en lo que es
imprescindible para tu crecimiento y tu desarrollo espiritual”. Ahora vienen
tus preguntas y tus quejas, Te estoy escuchando “¿qué es imprescindible para mi crecimiento y desarrollo espiritual?,
si nos lo dijeras claro no estaríamos dando tumbos por la vida preguntándonos
que hacer”.
Tengo que contestar lo de
siempre: Sabes, perfectamente, lo que tienes que hacer. Sin embargo, te voy a
recordar eso que sabes: El trabajo para tu crecimiento y tu desarrollo
espiritual es hacer felices a los que te rodean, en todo momento y en cualquier
circunstancia.
